Un anuncio los unió. En la gélida Vitoria se gestaba la constitución de una rara avis musical por tierras vascas, más acostumbradas al retumbar del doble bombo o a riffs vertiginosos. Esta fría toma de contacto se ha tornado en una propuesta “íntima pero sin perder la puntilla”. Fraguada al calor del teclado y la guitarra del malagueño Víctor Jiménez y el gasteiztarra Aitor Ircio, precursores y ahora refundadores de una banda que renace en 2014. Ecos del pop-rock británico de la mano de los vasco-andaluces The Good Reasons. 

Tras un parón de tres años, The Good Reasons regresa al estudio. Vamos a empezar por lo más inmediato. Sé que comenzasteis a grabar el 3 de septiembre. ¿Cómo va la grabación?

Aitor: Estamos acabando el tema de guitarras. Enseguida nos pondremos con las mezclas, queremos olvidarnos de lo que son los instrumentos y pasar a la “informática musical”.

Víctor: Pretendemos tenerlo para finales de año más o menos.

¿Qué podéis adelantar de este trabajo? Nombre, estilo, colaboraciones…

A: No le hemos puesto nombre. Se llamará The Good Reasons, como el grupo, para que la gente lo asocie rápidamente. Venimos de una formación más convencional, con bajista y batería. Antes éramos cuatro. Ahora hemos decidido apostar por otro sonido, prescindiendo de la parte rítmica. Buscamos un sonido más atmosférico.

V: Hemos sustituido esa parte rítmica por sonidos más ambientales, más producidos. Al final nos ha quedado algo más íntimo pero sin perder la puntilla de algunos temas que tienen un sonido más… digamos épico. Además el disco llevará bastantes arreglos de cuerda, estamos hablando con un chico que nos va a hacer algún arreglo desde la producción.

A: Pretendemos que el disco tenga un sonido homogéneo. Son once canciones que queremos que compartan algo entre sí. No queremos once temas alejados los unos de los otros. Que tengan un sentido dentro del disco.

Tuvimos noticias de The Good Reasons en 2011, con la formación anterior, y hasta ahora ha habido un parón de dos años y pico. ¿Qué queda de aquella banda?

A: Antes componíamos Víctor y yo por lo que no hay tanta diferencia. Como te decíamos ahora tiene un toque algo más íntimo, al haber prescindido de la parte rítmica, pero eso a la vez te da pie a explorar otros terrenos.

V: Apostamos por un sonido en el que sólo somos dos pero jugamos con ciertos detalles con los que antes no podríamos.

A: Somos una formación, teclado y guitarra, que igual se ve menos y tratamos de buscar cierta originalidad a través de esto. No pretendemos sustituir batería y bajo sino potenciar lo nuestro. Igual doblamos las guitarras…

V: El peso lo van a llevar los teclados y las guitarras.

¿Y en cuanto a las letras?

V: Pretendemos que transmitan algo. Hablamos sobre el estado del mundo… La idea es que si están veinte personas el día que toquemos sean veinte almas. El primer tema ‘When will be free’ es un ejemplo. Con todo este nuevo orden mundial, con todas las cosas que no están quitando.

¿Cómo funcionan The Good Reasons a la hora de componer?

V: En otras cosas somos totalmente opuestos pero ahí somos como un matrimonio (risas).

A: Es cierto. Yo compongo en casa, pero hasta que no me junto con Víctor no queda redondo. Tendríamos que vivir juntos (risas).

Hoy es mucho más difícil que ayer labrarse un camino en la música. ¿Ha influido la situación actual en vuestro parón?

A: A nosotros particularmente no.

V: Queríamos encerrarnos a grabar. Queríamos tomárnoslo con calma y quedarnos satisfechos con las canciones.

A: Hemos hecho unas veinte canciones. De esas nos quedamos con once. Ahora las estamos grabando con calma. Queremos estar convencidos de los temas.

The Good Reasons propone un estilo muy apegado al brit pop, una corriente con poca representación en esta parte de la península. Parece que la procedencia de Víctor legitima la huida de los géneros imperantes en el norte en general y Euskadi en particular, habitualmente más agresivos, aunque es cierto que de un tiempo a esta parte el aperturismo en este ámbito estatal es plausible.

V: Si nos preguntan a qué sonamos, nosotros sonamos a The Good Reasons. Evidentemente tenemos influencias pero que la gente no se quede con esa idea. No queremos ser “los nuevos tal”. Yo sí que veo que en Euskadi hay mucho rock pero hay dos formas de verlo. La ventaja de ser el nuevo en esto o el inconveniente de que no cale. Se nos ha pasado por la cabeza movernos por Madrid o Barcelona.

A: En estas ciudades, evidentemente, hay una escena más amplia. Al final es donde se cuece todo.

En vuestra maqueta A new light in the world se deducían influencias de bandas clave del pop británico de finales de siglo como Oasis o Stone Roses. ¿Seguís por ese camino?

V: Cada uno tiene sus gustos aunque para el grupo coincidimos bastante. Yo soy mucho de Oasis, Coldplay… Ahí coincidimos y se ve reflejado en The Good Reasons pero también me gusta mucho Mike Oldfield.

A: Aparte de esas referencias comunes, yo echo la vista más atrás. Me gusta el Dylan acústico desde los años sesenta, como los Beatles, hasta aquí. Al final está todo relacionado, los grupos que te comentaba Víctor han escuchado a Beatles, Rolling, etcétera.

V: Al final tenemos influencias como ésas pero acoplándonos un poco a las tendencias de hoy en día.

¿Y en cuanto a la escena estatal?

V: Claro, además por aquí (Euskadi) hay muy buenos grupos y cercanos a lo que nos gusta y al estilo que hacemos como We Are Standard o Belako. Los escuchas y no dirías que son de aquí. No somos tan cañeros como ellos, pero sí que creo que estamos en una escena similar.

A: En el nuevo trabajo predomina el toque melancólico pero también hay canciones que te animan a bailar.

Por último, el nuevo trabajo está aún en el horno pero podéis adelantar dónde conseguirlo.

A: Vamos a llevar a cabo un lavado de cara, todo relacionado con el nuevo disco. Estamos construyendo una web donde se detallarán los puntos de venta.

V: De momento la gente se puede ir informando a través del Facebook y el Myspace de The Good Reasons.