Cuando faltan apenas unos días para que Amaral estrene nuevo disco nos citamos con Eva y Juan al caer la noche en el Templo de Debod. Los días son cada vez más cortos, la oscuridad parece haber llegado para quedarse y, con ella, las nuevas canciones del dúo zaragozano. Nocturnal (léase con énfasis en la a) ha sido editado bajo su propio sello, Discos Antártida, y llega después de cuatro años de no silencio, y es que hay mucho que contar desde el lanzamiento de Hacia lo salvaje allá por 2011. Amaral reafirma en este trabajo su esencia, su actitud, su identidad como grupo imprescindible en el panorama pop-rock de nuestro país.

Más de uno se habrá llevado las manos a la cabeza al ver el título del disco pensando que os pasabais al inglés… ¿Por qué Nocturnal?

Eva: Sí, el título es en castellano. Quisimos llamarlo así porque reflejaba muy el sentimiento global de las canciones. También influye el hecho de que el disco lo armáramos al volver de la gira por Estados Unidos y Latinoamérica, estábamos con el sueño cambiado y tuvieron que pasar muchas semanas hasta que nos volvimos adaptar al ritmo del sueño de España. No podía dormir y decidí que, en lugar de quedarme en casa, sería mejor salir por la noche en Madrid. Todas esas vivencias están reflejadas en este nuevo disco.

La fecha prevista para Nocturnal era Septiembre, pero finalmente ha visto la luz a finales de Octubre. ¿Se debe simplemente a imprevistos?

Juan: Aunque parezca que no, no hemos parado en todo este tiempo. Hemos estado de gira por Europa y América durante dos años y cuando ya parecía que nos íbamos a meter en el estudio, realizamos una gira por festivales con grandes audiencias que requería de bastante energía. No ha sido tanto tiempo aunque parezca que sí.

Muchos de los temas de este nuevo trabajo habéis dicho que surgen durante la gira de Hacia lo salvaje

Juan: Pues sí, hay canciones que se nos ocurrieron durante la gira de Hacia lo salvaje. Algunas surgieron durante pruebas de sonido, otras en aeropuertos… A veces, una canción no se termina cuando uno quiere, por eso hay algunas que fueron concebidas hace mucho tiempo pero no ha sido hasta ahora que hemos decidido entrar a grabarlas.

Supongo que aún tenéis muy presente el revuelo que se armó con la publicación de “Ratonera”, un tema que chocó tanto por la dureza de su mensaje como por el videoclip que lo acompañaba. Por lo que vemos, finalmente no se ha incluido en el disco, algo que puede sorprender a vuestros seguidores. ¿Por qué?

Juan: Porque teníamos canciones nuevas y que merecía la pena grabarlas. “Ratonera! Ya fue grabada y el que la quiera escuchar puede acudir a las redes.

Eva: También es verdad que “Ratonera” está compuesta desde el odio y la frustración. Es una canción que necesitábamos hacer en ese momento para sacar toda la mala leche que llevábamos dentro, y gracias a ella pudimos empezar a componer otras canciones con el espíritu más tranquilo.

Las nuevas canciones respiran una atmósfera muy ochenta. ¿Qué habéis estado escuchando estos cuatro años?

Juan: Escuchamos música de todas las épocas, sin muchos prejuicios: clásicos, bastante música electrónica sin letra,… pero no me puedo quedar con un grupo. Hemos descubierto músicos españoles que no habíamos escuchado hasta ahora: McEnroe, por ejemplo, que es un grupo que me gusta bastante, los últimos discos de Jorge Drexler, que me parece un gran músico. Pero eso no tiene mucho que ver con cómo luego suenan las canciones de tu disco. Muchas las veces la música de una forma impulsiva y poco racional.

¿Sigue sonando Marquee Moon tanto como lo hacía en 2002?

Juan: Es un disco que hemos regalado mucho porque nos marcó bastante cuando lo escuchamos. Y no es que sea uno de esos discos universales súper conocidos, pero a nosotros nos influenció mucho en su momento. Y aparece en aquella canción (“Moriría por vos”) porque sonaba continuamente en las habitaciones de los hoteles por los que pasábamos, pero igual que otros diez mil discos.

Eva: Una amigo que trabajaba en la Fnac de Zaragoza nos dijo coincidiendo con la publicación de aquella canción subieron un montón las ventas de Marquee Moon, de forma escandalosa. Nos hizo mucha ilusión ese detalle.

En vuestro anterior disco el diseño corrió a cargo del hiperrealista Borja Bonafuente, pero Eva trabajó mano a mano con él. En Nocturnal la fotografía de la portada es tuya. ¿Te sientes tentada por las artes gráficas o es sólo cuestión de maternidad con tu obra? 

Yo estudié en la Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza y algo de ganas de escarbar en todo lo que está alrededor de la música ha quedado. Y no me refiero exclusivamente a cosas que estén relacionadas con la música, todo lo que es visual me atrae de alguna manera. La fotografía me encanta, como aficionada, y tenía esa visión muy clara con la mano, la esfera de luz, universos paralelos que se superponían,… y empecé a hacer esas fotografías para ilustrar el disco y transmitir su esencia.”

Una de las canciones nuevas que nos ha sorprendido gratamente es “500 vidas”, tanto por su mensaje vitalista como por lo novedoso en lo musical. ¿Alguna curiosidad que nos puedas contar?

 Juan: Nosotros creemos que el mensaje vitalista está presente a lo largo de todo el disco. Hay mucha luz en el fondo a pesar de esos momentos más oscuros.

“500 vidas” es una canción que, por ritmo y por estructura, estamos deseando tocar en directo porque creemos que va a crecer mucho más. El estudio y el directo son complementarios, sin embargo a veces durante el directo se te ocurren cosas que pueden tener más sentido ahí, es casi como una ceremonia, un punto de hipnosis que sólo puede darse sobre el escenario.

Sabemos que algunas de ellas ya las habéis probado en directo. ¿Cómo están funcionando?

Juan: Hay cuatro que las hemos ido tocando en festivales y algunas de ellas han ido cambiando de acordes, de tono, de velocidad. Ha sido un proceso divertido, está muy bien ver la reacción de la gente en las redes sociales. Ahora todo es bastante inmediato y estamos muy agradecidos.

Eva: Cada vez que tocas algo en directo, al día siguiente está en Youtube, y eso sirve para verte a ti mismo y ver lo que pasaba realmente fuera del escenario:  cómo era el sonido, cómo funcionaba ese arreglo que habías hecho,… 

Nocturnal está editado por Discos Antártida, vuestro propio sello. ¿Qué os impulsó a crearlo?

No es un sello, es un espacio libre y puro. No hemos estado nunca allí, pero es como nos lo imaginamos. Antártida nació en 2007 y desde entonces hemos publicado cuatro referencias. Todo surgió a raíz de la desaparición de Virgin, en lugar de cambiarnos a otra compañía creamos algo propio. Pero no hay ningún motivo especial, es porque el sello que nos fichó en su día fue absorbido por otro. 

“Llévame muy lejos”, primer single del disco y casi 6 minutos de duración. ¿Es una manera de desmarcarse de lo convencional, del camino que se debe tomar, de lo que todo el mundo hace?

Juan: No hemos pretendido hacer algo diferente a lo que hace el resto, nunca pensamos en eso cuando estamos haciendo una canción. Todo surge de una forma bastante impulsiva, nunca tenemos ideas preconcebidas.

Eva: La canción era así, en ningún momento nos planteamos fijarnos en cuál era su duración. Nos hemos enterado de que duraba 6 minutos cuando se la hemos enseñado a amigos y han reaccionado con un gesto de sorpresa. Pero es lo que hay, no sabíamos por dónde cortarla.

Estrella de mar fue el disco que os llevó a la primera línea de la escena pop-rock nacional. ¿Qué sentís al escucharlo trece años después de su lanzamiento?

Eva: Supongo que volveríamos a hacerlo todo otra vez, somos un poco eternos insatisfechos.

Juan: Hay muchas canciones de ese disco que seguimos tocando en directo y hay alguna que no porque no refleja lo que hoy en día somos. Es un disco que nos recuerda a una época de locura, nos cambió la vida. Nosotros no teníamos ninguna intención de convertirnos en personajes populares. Veníamos de tocar en sitios muy pequeños y de una ciudad de la que no suelen salir grupos que terminen haciéndose famosos.

¿Fue difícil de asimilar aquel pelotazo?

Juan: Pues en aquel momento no nos dimos cuenta, pero luego sí. De todos modos, nunca hemos medido nuestro éxito en términos de ventas o en función de lo grande que se ha hecho el grupo. Las listas de ventas no significan que un disco sea bueno, hay que desmitificar esa especie de locura colectiva por la fama o la popularidad. Estamos muy agradecidos a la gente que nos escucha y que viene a vernos, pero el éxito tiene una cara un poco peligrosa.

¿Qué os gustaría hacer o conseguir como artistas que todavía no hayáis hecho o logrado tras todos estos años de carrera? 

Eva: Pues hay trescientas mil cosas que aún no hemos conseguido, sobre todo la búsqueda de la melodía o de la canción perfecta.  Me fascinan esos clásicos de los sesenta, esas canciones maravillosas con esas armonías que dices ¿de dónde se habrán sacado esto? Eso me hace sentir muy ignorante en música,  yo solamente hago cancioncillas y me encantaría saber hacer cancionazas. Creo que nos quedan muchas cosas por hacer. En la medida que podamos lo haremos.