Desde que empezara su carrera en solitario, Frank Turner fue reponiendo el punk y el hardcore por unas composiciones pop-rock con tintes folk marcadas por el buen rollo (que no el buenrollismo). Con su sexto álbum de estudio, Positive songs for negative people, el británico abrió una nueva etapa en su carrera con música tal vez más ligera, sí, pero sin perder la carga de unas letras elaboradas.

Acompañado de su banda, The Sleeping Souls, durante más de quince años, ha paseado su vibrante y enérgico directo por los escenarios de medio. Antes de su concierto de mañana en Madrid hemos tenido la suerte de que nos pudiera contar lo que significa para él la vida del músico. En especial, la de quien vive prácticamente en una gira permanente.

Antes de que se grabara, temías que tu sexto álbum pudiera perder el espíritu fresco de tus otros trabajos. Ahora que ya han pasado unos meses desde su publicación, ¿estás contento con el resultado?

Sí, estoy muy satisfecho, gracias. Costó bastante grabar el disco de la manera adecuada, en el sitio adecuado y con la gente adecuada. Pero la batalla mereció la pena y la gané yo (risas). Personalmente, creo que la grabación logra todo lo que pretendía.

¿Cómo manejas tus expectativas sumadas a las que tienen en tu sello, o a las que tienen tus seguidores, cuando escribes nuevas canciones? Especialmente esas que son un poco diferentes a lo que nos tienes acostumbrados.

Intento no fijarme o preocuparme por las expectativas de otra gente. ¡Ya me pongo yo suficiente presión! Además, como artista, creo que es importante responder a tu propio juicio, y a ningún otro. Intento hacer la mejor música que puedo. Las opiniones de otra gente no deberían influir en la parte creativa del proceso.

Tus letras suelen caracterizase por estar bastante elaboradas. ¿Qué encuentras primero, la melodía o las palabras? ¿Son realmente cosas independientes?

La verdad es que depende de la canción. A veces tengo “palabras en busca de una melodía”, y otras veces justo al revés. El mejor material sale cuando llega todo junto, pero eso es bastante raro que eso se dé en mi caso.

Recibiste amenazas de muerte a raíz de unas declaraciones sobre política. Con el Reino Unido en el centro de la política europea ahora mismo, es difícil eludir preguntas sobre migración o economía social? ¿Es legítimo que los fans esperen que los músicos compartan sus puntos de vista personales en cosas como esta?

Creo que hacerle preguntas sobre política a un músico es como preguntarle a los dentistas sobre matemáticas. No veo ninguna conexión significativa.

Has vivido básicamente “on tour” durante los últimos diez años. ¿Disfrutas tocando literalmente por todo el mundo? ¿Consigues tener algo de tiempo libre para disfrutar fuera de los escenarios?

Vivir “on tour” es mi estado normal. Esta es mi vida y es donde me encuentro cómodo. De hecho volver a casa y quedarme en un sólo sitio me parece raro y desconcertante. He encontrado la forma de tener vida privada e intereses fuera de la música; no ha sido siempre fácil, pero nadie me obliga a hacer estas cosas, es voluntario.

¿Cómo confeccionas la setlist ideal para tus conciertos? Suponiendo que exista la “setlist ideal”…

(Risas) Creo que sí hay algo así como una lista ideal, pero es escurridiza, tal vez no sea algo que exista en la realidad. Un ideal platónico, tal vez. Paso un montón de tiempo pensando en la selección de canciones, setlists y cosas así. Hay un montón de factores a considerar, me ocupa bastante.

En términos de popularidad, las cosas han cambiado mucho para ti en tu país. ¿Echas de menos tocar en locales más íntimos, tener una relación más estrecha con las personas que van a tus conciertos?

La verdad es que no, porque mi carrera está en diferentes niveles a lo largo del mundo, lo que significa que según las etapas de cada tour, el tamaño de la sala en la que toco varía muchísimo. Ahora mismo en España tocamos para unas 200 o 300 personas por noche, algo bastante diferente a lo que hacemos en otras partes del mundo. Me gusta la variedad, cada tipo de show tiene algo que ofrecer.