Lleva más de media vida componiendo. Nació siendo un escritor de canciones. Su identidad musical va mutando con él. Xoel López (A Coruña, 1977) está en un momento de su carrera y de su vida en el que es capaz de mezclar lo inconsciente con lo terrenal. El autor vuelve a desnudarse emocionalmente en Sueños y pan (Altafonte, 2017).

¿Qué tiene de sueños y qué tiene de pan este álbum?

Decidí dedicarme profesionalmente a lo que tenía que ver con mis sueños, pero nunca pensé que mis sueños me llevasen a mi pan. En un principio creí que se quedarían ahí, en un sueño, y ahora es mi trabajo, es lo que me da de comer. Más metafóricamente es una mezcla entre lo onírico y lo terrenal. Para mí el pan es el trigo que nace de la tierra, de alguna manera es lo que nos mantiene con los pies en el suelo. Ahora, ese sueño y ese pan se mantienen en equilibrio. Es ese yin yang entre ambas cosas: lo abstracto y lo concreto. Esos dos mundos que yo tengo que combinar necesariamente.

¿Con esta idea de los contrarios entrelazados resumirías tu nuevo disco?

El disco es mi propia carrera, mi propia vida. Es cierto que los títulos los pongo después, no construyo un disco en función de un título. Hay que poner un nombre a tu trabajo y luego toca defenderlo. El disco es más complejo que este título.

Se puede decir que ya formas parte de la historia reciente de nuestro pop. Éste es tu álbum número 14, tu tercero tras abandonar Deluxe. ¿Cuánto has cambiado desde entonces?

Uno va cambiando de manera natural, forma parte del tiempo. A veces necesitas una foto o escuchar uno de tus temas de hace 10 años para darte cuenta de lo que hemos cambiado. Es cierto que en mi día a día no me doy cuenta. Me pasa cuando miro hacia atrás. Este verano hice algún concierto recuperando canciones del disco de hace años, de 2003, me di cuenta de que en lo artístico he ido cambiando bastante. Uno va creciendo, madurando. He ido incorporando nuevas visiones del mundo, nuevas técnicas, nuevos instrumentos. Creo que lo que voy haciendo es ampliar. Mi gran hilo conductor es la búsqueda permanente de lo otro, de lo que no conozco, descubrir nuevos mundos.

Tras meses de conciertos, festivales, la presentación del libro,… decidiste mostrar como adelanto “Jaguar”, uno de sus 10 nuevos temas. Es una canción misteriosa, optimista, con influencias de música gallega. “Pequeño jaguar de la noche / rompiste todos mis espejos / pequeño jaguar de la noche / ¿quién te pudiera descifrar’. ¿Va dedicado a tu hijo?

Sí, va dedicado a mi hijo y a la vez habla de los misterios de la vida. Los seres humanos somos complejos desde que nacemos, somos indescifrables desde que ponemos un pie en este mundo. Todo es un misterio. Aunque, después nos vamos acomodando a ciertos patrones, moldes. La vida nos supera y somos vulnerables. “Jaguar” es la búsqueda de uno mismo y de él en el mundo.

El broche final del disco es una nana en gallego, “Durme”. ¿De dónde salió?

Me salió así, sin filtros. Una noche empecé a cantar a mi hijo a capela porque no se dormía. Luego, terminó en el papel y después surgió la idea de incluirla en el disco. Representa el reflejo de mis noches de insomnio y cántico.

¿La paternidad te ha otorgado otra sensibilidad que desconocías?

(Pensativo). El hecho de incluir una persona en tu vida, que depende de ti es una responsabilidad muy grande. En mi caso, el tener un hijo ha hecho que desplace mi ego. Te lo aparta, es un ejercicio sano. Tener un hijo te ayuda a darte cuenta que no eres el ombligo del mundo. Te pone a prueba cada día. La paternidad me ha aportado muchas cosas a nivel sentimental en cuento a la idea del amor, la realidad de las cosas y la responsabilidad.

Cuando hablas desprendes generosidad. Nadie diría: “es un indie”. Más bien pareces un espíritu libre, un músico en plena búsqueda de lo personal con una sonrisa de agradecimiento permanente. ¿Qué es lo que emociona a Xoel López?

Me emociona la vida. Cada día es un misterio. Me emociona conocer el mundo que me rodea y conocerme a mí mismo.

Parece que a Xoel le gustan las cometas. Una de tus nuevas canciones se llama “Cometa” y el poemario que has publicado recientemente -que ya va por su segunda edición – nace bajo el título: “Bailarás cometas bajo el mar”. ¿Te sientes cometa?

Me siento cometa en la búsqueda de libertad. Para mí cometa son dos cosas: el objeto que volamos con el viento o un cometa en el espacio. Las dos me valen. Ambas representan los misterios del mundo, lo tangible y las emociones. Bailar con el aire, con los vientos, representa la belleza, la sensación de libertad. Es algo que me sale del inconsciente, lo escribo pero no lo pienso antes.

Con los 40 ya cumplidos, ¿qué te da miedo?

Vaya pregunta más complicada. Me da cierto miedo desorientarme en la vida. Pero siempre intento coger las riendas y volver al camino correcto. La verdad, vivo sin miedo.

Echábamos de menos un Madrid después del argentino Atlántico. También es cierto que con aquel Reconstrucción estabas dedicando una oda a la capital con la pieza “El cielo de Madrid”. ¿Necesitas a Madrid en tu vida?

Yo necesito Madrid, igual que necesito todos mis mundos. Madrid forma parte de mi identidad, de mi día a día. Me siento de aquí. En Madrid desarrollé mi carrera como Deluxe. Es una ciudad imán, que me atrae.

Pero le pusiste los cuernos con Buenos Aires…

(Risas) Sí, pero me perdona y me recibe. Este tema es mi pequeño homenaje a esta tierra que me ha dado tanto y me sigue dando a pesar de haberle sido infiel.

Volviendo a tu faceta de escritor, ¿cómo surge la necesidad de expresarte en el formato libro, solo letras, sin melodías, sin canciones?

La necesidad de escribir surge de un montón de textos que tenía escritos y que sabía que no iban a ser canciones. Al principio pensé que tenía que escribir canciones pero después me di cuenta que mi necesidad de escribir está más allá de las canciones. El verso libre me da más opciones para expresarme. El poemario es un complemento dentro de mi carrera musical. Creo que va dirigido a la gente que pueda tener interés en lo que hay detrás de mis canciones. Desde dónde surge mi música.

¿Te sigues sintiendo como aquel joven poeta que no puede dormir y que ama la vida viendo pasar el tiempo? Cómo ese joven poeta de Atlántico

(Risas). Esta es una canción que escribí a un amigo poeta y que se convirtió en una canción autobiográfica. Sigo estando ávido de emociones, de vida, de canciones. Creo que siempre seré un escritor y “joven poeta” de canciones.

En más de una ocasión, has definido el feminismo como necesario. ¿Crees que España es un país machista?

Absolutamente machista. No lo digo, es la realidad. Creo que el mundo en general es machista. El primer paso que debe dar la sociedad es reconocer ese machismo para transcender, para crecer.

En Sueños y pan encontramos una voz femenina, algo a lo que no nos tienes acostumbrados…

La canción me lo pedía. Es Miren Iza, de Tulsa. Ella es la responsable de que estas canciones hayan quedado tan bonitas. Tulsa es un plus para el disco.

Bueno, y la gira, ¿para cuándo?

Empieza el 1 de marzo. Con una banda que pondrá sobre el escenario a unas seis o siete personas, incluidos Charlie Bautista, Fernando Lamas, Alice Wonder. Tengo mucha ilusión de trabajar con este equipo y ganas de crecer juntos.