A pesar de su juventud, estos cinco madrileños son perros viejos de la escena musical madrileña, tres discos y una larga lista de conciertos por todo el territorio nacional así lo confirman. Con la publicación de Luz se abre una nueva etapa en SINRUMBO, por eso aprovechamos para charlar con Sergio Fernández y Víctor García, vocalista y guitarrista respectivamente, del pasado, presente y futuro de una banda que está aquí para quedarse.

No cabe duda de que vuestra primera experiencia con el crowdfunding ha sido muy positiva, ¿crees que tendréis que volver a recurrir a esta práctica para futuros discos?

La verdad es que estamos muy contentos y muy orgullosos por todo lo que está suponiendo este disco. Al principio del proyecto, planteamos a nuestros seguidores que nos apoyaran para financiarlo y, no sólo cumplimos, sino que superamos las expectativas. Por lo tanto, creemos que el crowdfunding es una herramienta muy útil y valiosa, no sólo para sacar discos, sino para proyectos de cualquier tipo. Es una forma de adaptarse a las nuevas realidades, así que no descartamos nada en el futuro.

Además, vuestro último trabajo, Luz, ha sido autoproducido, ¿habéis dejado de confiar en las multinacionales?

El único contacto real que tuvimos con una multi fue con nuestro primer disco. Es cierto que en algunas cosas pueden ayudarte mucho, y quizá en otras no tanto, tienen sus ventajas y desventajas. Pero siendo realista, ya no hay esa diferencia abismal entre grupos que fichan por compañías y los proyectos autoeditados. Nosotros estamos muy contentos con nuestro camino, tratamos de ser lo más coherentes posible y sabemos ver que los tiempos están cambiando y que ahora hay muchas formas de sacar discos adelante, aunque siga siendo difícil.

Cada vez son más los grupos que recurren a la técnica de Juan Palomo, ¿a qué crees que se puede deber?

Fundamentalmente a la crisis que existe en la industria musical y cultural desde hace ya varios años, que está llevando a los grupos y artistas en general a replantearse el modelo mediante el cual sacan sus trabajos adelante. En tiempos de dificultades el ingenio se agudiza. Lo que está claro es que aunque la industria esté sufriendo, la creatividad y las bandas van a seguir tocando y haciendo cosas muy interesantes, así que si no se pude a través de las formas habituales, la gente se lo monta por su cuenta.

Es obvio que a lo largo de todos estos años habéis cambiado, y mucho. De todos estos cambios, ¿cuáles son los que más han podido influir en vuestra música?

Nosotros empezamos como banda hace ya 10 años, y obviamente en todo ese tiempo cambias mucho, como persona y como banda. Además, comenzamos muy jóvenes, con apenas 15 años, y eso también ha contribuido a que se dieran los cambios que hemos experimentado con el grupo. Al principio éramos un grupo más de “garaje”, con menos producción, entonces era casi más importante la actitud y la energía. Luego evolucionamos a un pop más melódico y elaborado, más clásico incluso. Pero el cambio más importante es el que estamos viviendo ahora, ya que con este trabajo cerramos un ciclo, una fase, que abarca los 2 discos y el EP anteriores, y abre una nueva. El cambio de mentalidad y las ganas de hacer cosas que no habíamos hecho antes han provocado que nuestra música evolucione. Hemos experimentado y nos hemos tomado mayores libertades a la hora de grabar y de componer. Siempre hemos estado abiertos a los cambios, y de hecho creemos que son necesarios para no estancarse y progresar musicalmente.

¿Y qué es lo que os ha mantenido unidos todo este tiempo?

El hecho de ser amigos de toda la vida, prácticamente como una familia, y compartir inquietudes y formas de ver la música y el mundo. Nunca, ni en momentos complicados, nos hemos planteado dejarlo y, de hecho, aunque suene a tópico, este disco nos ha hecho recuperar la ilusión de los primeros tiempos de la banda.

En vuestras primeras grabaciones predominaba el pop con un alto componente comercial y ahora parece que vuestro estilo se identifica más con el indie, ¿no tenéis miedo de quedaros en tierra de nadie?

La verdad es que nunca nos han interesado mucho las etiquetas, siempre hemos tratado de tener una identidad propia, y creo que es algo que hemos conseguido. Nosotros hacemos canciones y aspiramos a que estén más allá de clasificaciones, que la gente las escuche y consigamos hacerles sentir, bailar, reír, pensar… Es obvio que ha habido un cambio de sonido y que ahora puede acercarse más a lo que se conoce como indie, pero desde luego no es algo premeditado, sino la evolución natural del grupo. De hecho, la música que nos influye no ha cambiado tanto porque en realidad siempre hemos estado abiertos a cualquier estilo y época, quizá lo que haya cambiado con este disco es la mentalidad, la madurez y las ganas de ir más allá. Sentíamos que necesitábamos abrir un nuevo tiempo.

¿Con qué bandas españolas os sentís más identificados en la actualidad?

En realidad, podríamos decir muchas. Por suerte, desde hace unos cuantos años están saliendo grupos muy buenos que están teniendo mucho éxito. Vetusta Morla, Lori Meyers, La Habitación Roja,… no sé, por decir algunos. Lo cierto es que el pop y el rock nacional gozan de muy buena salud.

En el pasado llegasteis a compartir escenario con grupos como El Canto del Loco, ¿crees que existe alguna posibilidad de que eso pueda repetirse en el futuro?

Siempre estamos abiertos a cualquier posibilidad, sobre todo si eso va a suponer una oportunidad para el grupo, aunque es cierto que cuanto más afín sea el público, mejor. Para grupos que se abren paso, como el nuestro, son buenas oportunidades para expandirte y que te conozca más gente.

A la hora de crear un setlist como el del pasado 10 de Octubre en Joy Eslava deben asaltaros muchas dudas, ¿quién asume esta responsabilidad?

Por suerte somos un grupo bastante democrático y todas las decisiones importantes las tomamos entre todos. Efectivamente nos asaltaron muchas dudas, pero al final dimos prioridad a la nueva etapa que estamos abriendo con este disco, y lo tocamos íntegro. Además, estamos intentando dar un nuevo toque a algunas canciones antiguas, algo que por cierto es muy interesante de hacer como músico, y que al seguidor de toda la vida también le puede gustar. Da pena ir dejando algunos temas fuera, pero supongo que es ley de vida.

Esta actuación la recordaréis de por vida, fueron muchos los que no quisieron perderse vuestro décimo cumpleaños.

Fue un concierto espectacular, muy especial por muchas razones. 10 años como banda, presentación del disco, tocar en Joy Eslava por primera vez y que esté lleno, principio de gira, nuevos elementos del directo de la banda… Sí, lo recordaremos toda la vida y esperamos que el público que vino, también.

El disco ya está en la calle y lo habéis presentado en Madrid, ¿cuáles son vuestros planes para los próximos meses?

Tenemos la intención de que el disco se ruede durante estos primeros meses y a partir de 2015 coger la carretera y hacer una gira de las buenas. Además, esperamos estar en festivales este verano.

La palabra Luz tiene muchísima fuerza de por sí pero en el videoclip de “Frecuencias” lo que reina es la oscuridad. ¿Dónde os sentís más a gusto?

Interesante pregunta. Puede que la combinación de ambas sea la respuesta… Luz es un disco alegre y optimista, pero también guarda muchos puntos de tristeza o melancolía difuminados entre las canciones. Creo que eso lo hace interesante. Precisamente “Frecuencias” es una canción totalmente positiva pero que también está cargada de profundidad. Estamos muy contentos con el videoclip, más aún con la increíble respuesta de la gente.

Recuerdo cuando Vetusta Morla dieron el gran salto y era imposible oír el nombre del grupo sin escuchar seguidamente el de Tres Cantos. Me da la impresión que vosotros también os sentís muy orgullosos de vuestro Colmenar Viejo.

La sierra de Madrid marca mucho. Nosotros nos consideramos madrileños, amamos nuestra ciudad (se puede apreciar en las letras) y somos muy felices aquí pero, sin nuestros orígenes colmenareños, SINRUMBO no sería lo que es, por eso guardamos a Colmenar en nuestro corazón.

No te pierdas la playlist de SINRUMBO “10 canciones llenas de luz”