El Kanka salió de Málaga hace ya unos cuantos años para cobijarse en Madrid. Nueve años después cambió la capital por Barcelona, donde lleva algo más de un año viviendo y haciendo canciones como las que dan vida a su nuevo trabajo. Hablamos con el cantautor malagueño de ellas, de la gran influencia de la música latinoamericana en El arte de saltar y de su fugaz pero significativo paso por la academia de Operación Triunfo, entre otras cosas.

Tenemos nuevo disco. Se llama El arte de saltar (A volar music, 2018) y supongo que, independientemente de lo que diga la prensa especializada, El Kanka tendrá sus propias sensaciones.

Pues parece ser que tanto a mis amigos como a la gente del equipo les ha gustado mucho, ahora falta por ver qué opina el público. Aunque las sensaciones son buenas, sobre todo después de haber comprobado cómo han respondido tanto con el single (“Sí que puedes”) como con el adelanto que sacamos en febrero (“Andalucía”). Pero lo dicho, ahora falta por ver lo que opina el gran público.

Yo solo he podido escucharlo por encima sin poder detenerme lo que me hubiera gustado en cada una de las canciones. Así a bote pronto parece que hay mucha influencia latinoamericana, aún más que de costumbre.

Puede ser. En que en mi casa se ha escuchado mucha música latinoamericana desde que yo era niño y es algo que posteriormente siempre me ha acompañado. Además, se acentuó con mis visitas al otro lado del charco, ya que siempre aprovechaba para escuchar cosas nuevas que no llegan a España. Es probable que al estar más en contacto con esta tierra hayan aflorado aún más esas influencias.

Cuando vio la luz el single, “Sí que puedes”, recuerdo que la primera vez que lo escuché me costó centrarme en la canción porque el videoclip consiguió captar gran parte de mi atención. 

(Risas) Totalmente, me han eclipsado los autores del vídeo. Pues mira, resulta que un chico que se llama Víctor Zaragoza hizo hace un tiempo un proyecto de animación que duraba 20 o 30 segundos con un tema del disco anterior (“Ante la duda”). Me gustó un montón cuando lo vi, así que contactamos con él para proponerle que grabase nuestro próximo videoclip, y ahí esta el resultado. Yo no me imaginaba que iba a hacer algo así, con el rollo marino y tal, pero me encantó la idea.

Independientemente del vídeo, lo de “Sí que puedes” suena un poco a libro de autoayuda…

(Risas) Sí, aunque he de decirte que no va dirigido a mí, es más bien para ayudar a otra persona. Es una canción con nombre y apellidos, un tema que le compuse a mi mejor amigo en una época en la que estaba pasando un bache y necesitaba un empuje. Me apetecía decirle a él eso en ese momento pero es algo muy universal, habla de que nos intentemos quitar esas trabas que a menudo nosotros mismos nos ponemos.

También tiene algo de programa de la tele, tipo Tú sí que vales. ¿No te estarás planteando meterte de jurado en un programa de estos ahora que eres un fenómeno televisivo tras tu paso por Operación Triunfo? Lo siento pero te tengo que preguntar por esto…

(Risas) Pues, como te podrás imaginar, nunca he sido seguidor de OT. Lo que sí soy es muy respetuoso con este tipo de programas, aunque reconozco que es algo a lo que yo jamás me presentaría. A lo mejor he sido más crítico con lo que ocurrió en la primera edición de Operación Triunfo, cuando aquellos artistas coparon el mercado. Creo que lo suyo es que se hubiera quedado en lo que es, un concurso, no que de repente toda la música del país se redujera a lo que estaban haciendo los artistas que habían pasado por allí. Pero este año parece que han querido hacer algo diferente, de hecho me han llevado a mí, que no pego ni con cola (risas).

Yo tampoco te creas que lo sigo demasiado. Lo que sí es que Amaia, la ganadora de la última edición, se ha tocado unos cuantos temas tuyos durante los ensayos. 

Sí, la tía se ve que es muy fan. De hecho alguien me recordó que Amaia nos había teloneado con su grupo (En Clave) una vez que tocamos en Pamplona. Me acuerdo de que nos hicimos una foto con los chavales, nos dijeron que eran muy fans… Y luego me consta que en la academia se ha tocado de forma muy recurrente temas míos, se los enseñaba a los profesores y al resto de alumnos. La verdad es que la muchacha, sin ella proponérselo, me ha hecho una publicidad que no está pagada. Desde luego, está claro que Amaia tiene muchísimo talento y estoy seguro de que tiene una larga carrera por delante.

De hecho dicen que las búsquedas de El Kanka en Google se han triplicado desde entonces. La pregunta es: ¿Se han triplicado también las ventas?

(Risas) Eso es muy difícil de medir. Yo sí que noté mucho empuje en redes tanto el día que fui allí como los días posteriores. Y me consta que hay mucha gente que me ha conocido gracias al programa. Pero, claro, también coincidió con el lanzamiento del single entre medidas… Es muy difícil saber hasta qué punto ha podido influir en las ventas. Además, tampoco hemos estado haciendo conciertos, por lo que no te lo puedo decir con exactitud. Y luego también tendremos que ver cuánta de esa gente se queda o desaparece cuando todo esto pase.

Sabemos que muchos artistas, entre los cuales creo que te incluyes, ya no viven de la venta de discos sino de la venta de entradas. ¿Cómo ves el futuro del negocio? ¿Crees que las discográficas, tal y como las conocemos, tienen los días contados?

Es una pregunta muy complicada. Mi postura con las discográficas tampoco es tan radical como puede parecer, de hecho no descarto que en un futuro se me pueda presentar algo coherente y terminemos haciendo algo juntos. Lo que está claro es que la industria está cambiando y hoy en día ya no es estrictamente necesario tener una multinacional detrás para hacer una carrera. A mí me gusta tener el control a la hora de crear y a la hora de gestionar mi trabajo. A mí me han hecho propuestas pero no me han llegado a llamar la atención.

Desde luego tú siempre has presumido de haber gozado de una libertad total a la hora de componer…

Por supuesto, yo hago las canciones y, aunque pido asesoramiento al equipo, hago todo lo que quiero cómo quiero y con quien quiero. Eso es muy hermoso. Pero al final todo tiende a la diversidad, lo suyo es que convivamos artistas independientes con artistas más mainstream, y que cada uno haga las cosas a su manera. Yo lo veo súper sano.

Hablándome de diversidad y viviendo en Barcelona, te tengo que preguntar por el tema del momento. ¿Cómo se está viviendo todo esto del procés? 

Obviamente, yo no soy independentista, soy de Málaga (risas). Yo no me siento muy identificado con los nacionalismos, creo que todo tiende a mezclarse. Y creo que más allá de ese hartazgo que tiene la gente de a pie, no es para tanto lo que se vive allí. Yo estoy muy contento de vivir en Barcelona y veo que la gente va a trabajar tranquilamente y se toman sus cañas como en cualquier otra parte de España. En cuanto al tema en sí, creo que no lo han hecho bien ninguno de los dos bandos y que el problema político sigue estando pendiente de solucionarse.

Volviendo a tus nuevas canciones y a esa gira de presentación que tenemos tantas ganas de que empiece, ¿tienes muchas ganas de subirte a los escenarios?

Sí que me apetece después de dos años girando con el mismo repertorio. Me encanta lo que se crea en el directo, tengo muchas ganas de enseñar lo nuevo. Aún no me he sentado a ensayar (risas), pero sí que estoy pensando en el show, ya que me gusta hacerlo dinámico.

Y supongo que tratándose de un disco tan latinoamericano, habrá que saltar el charco otra vez…

Claro, y aunque no sonara tan latino. Nosotros tenemos la vista puesta en América por muchísimas razones. Es un mercado gigantesco, allí me tienen mucho cariño y nos entendemos perfectamente. Creo que puedo tener un crecimiento enorme en aquellos países y para mí, en cierto modo, es como una forma de devolverles algo.