Llevan dos décadas deambulando por el underground rockero y siguen siendo unos completos desconocidos, incluso dentro de esta escena. Graban discos porque no les queda más remedio. De hecho, si alguien les garantizara 50 bolos al año sin necesidad de tener que sacar disco, lo firmarían sin dudarlo. Ellos son Biscuit, crudos y directos como cada una de las canciones que componen su homónima última referencia. Damos un paseo con Xavi Cardona, cantante y guitarrista, durante su reciente visita a la capital.

¿Hace 20 años te imaginabas que estaríamos hoy aquí sentados hablando de vuestro sexto trabajo de estudio?

La verdad es que no. De hecho, yo pensaba que a los 30 años lo dejaría (risas). Éramos jovencitos y pensábamos que con esa edad ya seríamos demasiado mayores para seguir tocando rock and roll. Curiosamente, fue a partir de entonces cuando las cosas empezaron a funcionar ligeramente.

Las nuevas canciones suenan realmente poderosas. Como muestra, podemos destacar “Untinkable”, “Duke’s tale” o “Blank morning (she said)”. ¿Cómo se consigue un sonido tan contundente?

Desde el primer momento quisimos hacer un disco muy directo, muy básico. La grabación la hicimos en casa con Santi García, reservamos cinco días y nos sobró uno (risas). La idea fue hacerlo todo muy fresco desde la composición.

Ahora que veo tu chapa de Love me has recordado algo que me ha llamado la atención. ¿Es “Goodbye again or” un guiño al clásico de la banda de Arthur Lee?

Sí, sobre todo por el título, porque en lo musical… (risas). La grabé con Santi y Marc en Sant Feliu y en la letra bromeamos con el tema de que no sabemos si dejarlo o continuar. Se me ocurrió este título y me pareció que era una buena forma de hacerles un homenaje a Love, eso siempre hay que hacerlo.

Este tema en concreto muestra vuestra faceta más pop, aunque tiene también un rollo muy soulero. Es curioso que la hayáis elegido como single…

Lo hicimos porque fue la última que compusimos y también un poco por despistar. Nos apetecía dar una pista falsa.

Otra canción lleva por título “Agus Young”. Muchos estarán deseando conocer al tal Agus… ¿Quién es?

Es un chaval de Sant Feliu de Guixols, una de las zonas más activas musicalmente de Cataluña. Forma parte de una asociación que lleva muchos años montando conciertos y festivales por allí, es el típico personaje se dedica a contactar con los grupos, a llevarles la cena que él mismo ha cocinado a los grupos,… Queríamos homenajear a este tipo de personas, gente como él a nosotros nos han salvado la vida. Hay más Agus repartidos por toda España, por suerte para nosotros.

Cuéntanos cómo surgió lo de Off The Hip. ¿De repente un día suena el teléfono y os proponen haceros un recopilatorio desde Australia?

No exactamente (risas). Esto surgió tras conocer a Johnny Casino, que precisamente nos estará acompañando en algunas de las fechas que tenemos por la península estos días. Le conocimos en un festival en Galicia y fue amor a primera vista. Nos entendimos de maravilla y desde entonces hemos seguido en contacto. Él ahora está viviendo en Denia con su mujer y fue él mismo el que nos propuso la idea de sacar un recopilatorio con este sello australiano. La idea era irnos a tocar a Australia una vez saliera publicado el disco, pero eso va a estar más complicado.

Entiendo que no es fácil hacer las maletas y plantarse en Melbourne. Supongo que tendréis vuestros trabajos serios, familia, responsabilidades, etc.

Claro, estamos bastante limitados. Ten en cuenta que nosotros podríamos ir allí en verano, y allí hay muy poco ambiente porque es invierno. Por mucho internet que tengamos sigue siendo la otra parte del mundo (risas). Pero nuestra intención es ir a tocar allí, ya veremos cuándo podemos hacerlo. Ahora ha entrado un quinto miembro y ya no son cuatro agendas para coordinar, sino cinco. Es complicado, pero para todos nosotros es importante mantener ese rincón.

Todo se andará. Donde sí habéis tocado recientemente fue en el Purple Weekend leonés. Teniendo en cuenta que aquello es territorio mod, ¿cómo os trataron?

Yo, de jovencito, era mod. Y el Purple también ha cambiado mucho desde las primeras ediciones, de hecho creo que han quitado lo de “international mod festival”. ¡Fue una fiesta increíble! Nos lo pasamos genial, es un festival que me encanta.

Hace poco comentaba con Álex (Los Flechazos) que ellos siempre fueron una banda maldita, que estuvieron siempre muy infravalorados. Vosotros también sois de esos “adorables desconocidos”. A veces se tiende a interpretar todo esto como algo que tiene su rollo, pero yo no me lo termino de creer…

Sí, es un arma de doble filo. Por un lado, no tienes absolutamente ninguna presión y puedes hacer todo lo que te da la gana. El hecho de que no le interese a nadie, a priori, te brinda una libertad absoluta. Por otro lado, aún siendo consciente de que nuestro público es el que es, creemos que podíamos haber tenido más repercusión. Seguramente haya muchas razones que lo expliquen, pero habría que preguntárselas a otros.

Durante los próximos meses estaréis presentando el nuevo trabajo por varias ciudades españolas. ¿Hay planes para salir fuera en verano?

Estamos en ello, estamos mirando sitios que podamos recorrer en furgoneta (risas). Pero lo de salir fuera es una cuenta pendiente que tenemos, nunca hemos salido de aquí. Sólo lo hicimos para tocar en un festival en Liverpool hace años y tenemos muchas ganas de repetir.

En todos estos años os habréis llevado más de una galleta y siempre se ha comentado que en varias ocasiones habéis estado a punto de tirar la toalla. ¿Qué os ha llevado a seguir adelante?

Hay muchas razones, pero la más sólida es que seguimos disfrutando muchos cuando nos reunimos para tocar. Seguramente, cada uno te podrá dar otras razones más personales, pero la más importante es común a todos nosotros. El día que estemos tocando y no notemos el subidón, lo dejaremos. Eso lo tenemos claro.