Joy Eslava, 10/10/2014

El quinteto de Colmenar Viejo no eligió esta fecha al azar, eran plenamente conscientes de que esa noche sería mágica tanto para ellos como para su legión de seguidores (y seguidoras). Se cumplían 10 años desde su formación y acababan de sacar del horno Luz, su tercer disco de estudio. Todo parecía indicar que lo que íbamos a presenciar merecería mucho la pena.

Y así fue, durante hora y media sonaron todas sus nuevas composiciones intercaladas con canciones de sus anteriores discos y, sorprendentemente, consiguieron combinarlas con mucha mano izquierda. Y es que en estos años los componentes de SINRUMBO, al igual que su música, han madurado hasta llegar a convertirse en una versión mejorada de ellos mismos. Así, cuando uno se enfrenta a piezas como “Frecuencias”, un hit en toda regla, “1789” o “Inercia”, se da cuenta de que ya no son aquellos adolescentes a los que les ha dado por montar una banda.

Por si a alguien le quedaban dudas, lo confirmaron ejecutando “Celebración”, “Espiral de color” y “De cristal”, canciones donde el pop más melódico se deja proteger por una atmósfera electro que los transforma en auténticos rompepistas para el indie patrio.  Al tiempo. Otras, como “Horizonte” o “Todas las cosas imposibles”, nos muestran a unos tipos que rebosan frescura y se encuentran en un momento muy especial a nivel compositivo.

Eso sí, al final, con lo que se desató la locura teenager  fue cuando recurrieron a las joyas del pasado. Nos referimos, evidentemente, a  “Morir con flequillo”, “Lo mismo pero distinto” y “Carreteras de Madrid”. Eso sí, para cerrar volvieron a poner los pies en la tierra y se marcaron un “Volveremos a casa” que venía al pelo para cerrar esta fiesta de cumpleaños total a la que también se quiso unir Dan Hammond (productor de Luz).

Algunos se irían a casa y otros, como los propios SINRUMBO, seguirían de fiesta unas cuantas horas más porque les sobraban los motivos para hacerlo. El caso es que todos allí presentes quedaron más que satisfechos con la vuelta a los escenarios del quinteto madrileño.