Joy Eslava, 15/04/2016

La noche se presentaba desapacible. Una de esas noches primaverales en las que llueve sin parar, recordándonos lo lejos que queda todavía el verano. Un buen plan de viernes noche podría ser, por ejemplo, y puestos a salir de casa, acercarnos a ver la puesta de largo del tercer álbum de Hola A Todo El Mundo. Y allí que nos plantamos, con muchas ganas de que nos hicieran olvidar la que estaba cayendo fuera. Y fue exactamente eso lo que no encontramos: colorido, buen rollo, sintonía con un público entregado a la causa y, por supuesto, buena música.

Antes de eso, Persons cumplieron con buena nota caldeando la sala. Siempre se agradece que también los teloneros lo den todo (los sudores de sus frentes lo corroboraban). Pop fresco y desenfadado de la mano de un solista de lo más carismático. Tras ellos, la explosión de color y flores llegaba con la banda al completo vestida con mucho gusto por La casita de Wendy: camisas con estampados de flores que conjugaban muy bien con la música que nos proponían. Y es que este Away suena enérgico, explosivo por momentos, y, sobre todo, vitalista.

Unos y otras no dejaban de sonreír: sabían que jugaban en casa, que estaban entre amigos y nada podía fallar. Tanto es así que la flamante nueva incorporación del colombiano Julián Mayorga casi pasó desapercibida: todo era sintonía, con los nervios típicos del directo, pero sintonía al fin y al cabo (de hecho Ari confesaba que hacía algún tiempo que no pisaban los escenarios). Pero la gente estaba entregada y recibió con entusiasmo tanto las canciones nuevas como “Future Graves” o el single “Turn Out the Lights”, como los temas más antiguos y cantables que rescataron de anteriores discos, entre los que no podían faltar “A Movement Between These Two” o “Hatem Prayer Team”.

En resumen, un concierto correcto (hay que seguir puliendo este Away en directo) que nos dejó a todos con un buen sabor de boca y con ganas de una primavera soleada.