Fuck Brexit and fuck Donald Trump. Así nos daba la bienvenida James Rhodes a lo que todo apuntaba que sería una velada muy emocionante. Pasadas las cinco y media, una tímida luz caía sobre su mítico Steinway y un abarrotado Circo Price se mostraba ansioso por descubrir lo que el pianista británico le tenía preparado para la ocasión.

A partir de ahí todos nos dejamos arrastrar por el “Prelude in B minor” de Bach, la misma canción que eligió en 2015 para introducirnos en aquel Inside tracks: The Mix. Tras una perfecta ejecución que nos sirvió para entrar en calor y confirmar que el talento de James Rhodes está fuera de toda duda a estas alturas, el polifacético artista agarró el micrófono. Se mostró muy agradecido con todas las muestras de cariño que ha recibido estos días en tierras españolas y se atrevió a leer en voz alta (y en un más que decente español) un pequeño fragmento de Instrumental, ese torrente de emociones vertido a lo largo de doscientas ochenta y ocho páginas que ha cautivado a multitud de lectores en todo el mundo.

Seguidamente cayeron dos piezas de Chopin (al que también rindió homenaje vistiendo una sudadera azul con su nombre a la altura del pecho) y una de Beethoven, con la que aprovechó para resaltar las similitudes entre la vida del compositor vienés y la de nuestro Goya. Pero todos sabíamos que el bueno de James no podía abandonar el recinto sin hacer un pequeño tributo a su adorado Rachmaninov. A estas alturas el público estaba totalmente entregado, por eso no sorprendió que nos regalara un par de bises antes de irse pitando a Barajas, donde le esperaba un vuelo para llevarle a Colombia, su primera parada dentro de una minigira por Latinoamérica.

Una velada de diez que no consiguieron arruinar los de siempre. Me refiero a aquellos que, independientemente de si les advierten una o diez veces, siguen sacando sus molestos dispositivos para hacer fotos, vídeos, tweets o lo que les venga en gana. ¿De verdad no os dais cuenta de lo molesto que resulta ver vuestras lucecitas por todas partes? 

Rhodes, vuelve pronto. Pero pide a la organización que requise a la entrada todos estos juguetitos. Todos saldremos ganando.