Sala El Sol, 26/02/2015

Los de Nashville nunca fallan, independientemente de quién sea el encargado de agarrar el micrófono. Un servidor ha tenido la suerte de ver a la mejor banda de rock instrumental del mundo acompañada en otras ocasiones por Kaiser George (y las Pontani Sisters) y Big Sandy, y la verdad es que fueron noches muy memorables. Ahora bien, lo de la otra noche con Deke Dickerson fue una auténtica salvajada, algo que tardarán en olvidar todos esos que agotaron las entradas días antes de la gran cita con el rock and roll del año.

The Straitjackets sonaron implacables desde que salieron a escena y necesitaron muy poco para poner aquello patas arriba. Cuando estuvieron en formato instro, atacaron sin piedad al ritmo de “Casbah”, “Outta gear”, “Itchy chicken”, entre otras. Y ya con el insuperable Deke Dickerson el escenario se marcaron algunos rompepistas como esa reciente versión jamaicanizada del bolero “Perfidia”, los archiconocidos “Wooly Bully” y “California Sun” o el aplastante “Kawanga” incluido en el reciente Deke Dickerson Sings The Great Instrumental Hits, el disco que venían a presentar.

Con “Do you wanna dance”, himno escrito por Bobby Freeman y popularizado por The Shadows, Ramones y unos cuantos más, aprovecharon para invitar a subir a las chicas. Apenas unos segundos después, el escenario de El Sol se había convertido en una fiesta tiki de la que iba a costar despedirse. Pero el adiós era algo inevitable. Amenazaron con hacerlo con un tema romántico, pero la noche no estaba para sensiblerías, así que el encargado de cerrar la velada fue el trepidante “Surfin Bird” de los Trashmen, que al igual que el resto del setlist, sonó de fábula.

Papa-ooma-mow-mow, papa-ooma-mow-mow …