Joy Eslava, 06/12/14

Segundo y último asalto de León Benavente en Madrid. La sala llena como la plaza de Sol en Navidad. Muchas ganas de ver a estos nuevos titanes de la escena y corear sus canciones con la rabia con la que fueron compuestas. Se respiraba buen ambiente y se vaticinaba un vendaval de canciones hechas para el directo.

La base retro a la par que electropop de “Década” empieza a sonar en la sala y la gente va callando. El público se pone en sus marcas como si fuese a empezar una carrera. Qué fácil es corear “se ira todo a la mierda”. Se van disparando como balas de un fusil de asalto, los temas de su único disco, con las del EP Todos contra todos. Suenan “Estado provisional”, “Muy fuerte”, “Las ruinas”, “Las hienas”… El farfisa de Abraham Boba es el quinto hombre del grupo, chilla y acompaña los temas como uno más. Ya querrían algunos  grupos de garage tenerlo en sus filas.

Sonaron “El rey Ricardo”, “Revolución”… perfectas para corearlas como una hermandad. También hubo tiempo para atreverse con un tema de Lorena Álvarez y su Banda Municipal, “Cuesta abajo”, adaptado a la perfección al estilo Benavente. Le siguen “Avanzan las negociaciones” y la enorme “Europa ha muerto”, donde ya no queda nadie que esté fuera de su guerra.

Eduardo Baos, bajo y sintetizador, estalla  con algunas canciones y nosotros con él. Es una coreografía no ensayada que también se repite cuando Abraham Boba se despega de los teclados. Hay que atarlo en corto, porque a menudo es poseído por su propia música y revoluciona todo lo que le rodea, llegando a animar con la intensidad de un predicador americano.

Recta final con “Ánimo, Valiente”, “Todos contra todos”, “La palabra” y “Ser brigada”. Aquí no hay ni trampa ni cartón, sonido sin fisuras y letras que podrías tatuarte en el pecho.