Vaya por delante que no estamos ante el mejor trabajo del quinteto liderado por Dave Grohl, algo previsible teniendo en cuenta que nos tienen acostumbrados a obras maestras. No obstante, es cierto que estas canciones ganan con cada nueva escucha y, en conjunto, se trata de un álbum más que aceptable. Y a decir verdad, ya nos habían avisado de lo que estaba por venir cuando vio la luz “Something from nothing”, el single de adelanto, un corte que tampoco es que destaque por su descaro y atrevimiento.

Sonic Highways puede ser uno de los discos más guitarreros que han grabado Foo Fighters hasta el momento, y es que las seis cuerdas asumen el papel protagonista durante numerosos pasajes del disco. A ratos, pareciera que han querido rendir un homenaje a Gibson, y esto se hace especialmente patente en canciones como “Congregation”  o “What did I do / God as my witness”, por citar un par de ellas.

Dentro de esta amalgama de riffs, bendings y solos también encontramos piezas llenas de rabia teenager como “The Feast and the Famine”, pura dinamita. Y, como en anteriores ocasiones, los de Seattle también han querido dejar constancia de su faceta más punkrocker con “Outside”, que te engancha a pesar de su alto componente melódico, sus altibajos y sus más de 5 minutos de duración.

Más tarde, consiguen levantarte del asiento con “In the clear”, que cuenta con una intro que podría haber grabado perfectamente Bruce Springsteen con su E Street Band. Y ya en la recta final, se atreven con la acústica “Subterranean” y el redundante “I am a River”, dos canciones que suman más de 13 minutos y pueden llegar a dificultar la digestión.