Sala Clamores 18/09/2014

Hay barbas que nunca cambian y una de ellas es la de The New Raemon. Entró en escena, observó y, con una guitarra en mano y otra a sus espaldas, saludó con vis cómica y, escondido tras el micro, empezó a cantar en el cálido escenario de Clamores, una sala que, con su encanto de viejo club de jazz y un agradable ambiente, vitoreó un tema tras otro.

Ramón Rodríguez volvió a Madrid con su nueva apuesta bajo el brazo: un nuevo disco, previsto para inicios de 2015, con el título provisional de Oh, Rompehielos, del que seleccionó un par de temas. Pero, en esta gira en solitario que ha rondado por todo el territorio nacional, Ramón ha presentado lo más granado de su repertorio, incluyendo temas de A Propósito de Garfunkel, Tinieblas por fin y Libre Asociación, esos himnos de andar por casa que han situado al catalán en un lugar privilegiado dentro del panorama musical de aquí y de allí. Es el caso de “Te debo un baile”, de Nueva Vulcano, esa composición que él mismo calificó  durante la velada como “el único hit de su repertorio”.

Con la elegancia que le caracteriza, americana y pantalones, el artista colgó el cartel de llenazo: todas la mesas ocupadas, la barra del bar a reventar, un pasillo peleón para hacerse con ese lugar desde donde poder observar al barbudo… pero eso no evitó que pudiéramos disfrutar con cada una de sus joyas. En el repertorio no faltaron “La siesta”, “Lo bello y lo bestia”, “La Cafetera”, “Marathon Man”, etc.

De manera cómica y en la recta final pidió la ayuda del público para corear juntos el estribillo “Tú, Garfunkel”, alternando voces femeninas y masculinas. Y el aliento salió de cada individuo de la sala, quizá así ahuyentaba los fantasmas de esa soledad que ha conocido recientemente durante esta gira, de la que él mismo destacó: “Imagínense un Ramón sólo en la furgoneta, otro Ramón sólo en el escenario, hasta un Ramón sólo meando…”. Cuesta imaginárselo tan solo después de verlo tan arropado por el público madrileño una noche más.

Por cierto, dejamos un enlace a Clamores TV para los que no quieran perder detalle de todo lo que acontece por esta sala con tanta solera.