El debut de los gallegos afincados en la capital es un regalo para los oídos (y las piernas). Se compone de 12 cañonazos de rhythm and blues que ya quisieran tener en su haber unos cuantos grupos europeos y norteamericanos de cuyos nombres no quiero acordarme.

Pulsa el play y déjate sorprender por las tres primeras canciones. “Big chef” es un rompepistas de esos que te ponen a sudar como si fuera la primera vez en tu vida que lo haces. “Nervous” derrocha elegancia y consigue erizarte el vello como lo hacen esos viejos discos de Robert Gordon. Y “Space Mambo”, con su poderío instrumental, llega para confirmar lo que ya se podía intuir con las dos primeras canciones del disco. Estos tipos van sobrados.

Y no se crean que la cosa se queda ahí. Más tarde, te vuelven a atrapar con la juguetona “Keep your hands off my pocket” y la descontracturante “Brownie”, por citar algunas.

Y, encima, son tan chulos que cuentan con una batería, Daniela Kennedy, de las que quitan el hipo, tanto por como por su buena planta como por su buen hacer a la hora de aporrear los tambores. Si pasan cerca de tu ciudad, procura no estar en el limbo porque grupos como el que nos ocupa no se forman todos los días.