La banda madrileña de post-punk Nudozurdo nos dice adiós. 17 años de vida han dando cuenta de su estilo inconfundible lleno de clase y calidad tanto con el sonido como sus letras.

Leopoldo, Daniel y Felipe, se presentaron en la escena con su primer disco, homónimo por cierto, en 2002. Pasó desapercibido por la escasa distribución, pero la realidad es que allá donde conseguía oírse dejaba huella. A continuación, siguieron participando en concursos de rock, como el prestigioso Rock Villa de Madrid, que ganaron en 2003. Ello les dio algo de margen para sacar su segundo largo, Sintética, grabado en 2005, pero que por diversas circunstancias no consiguió estar listo hasta finales del año 2007.

Esos 2 años de vacío partieron el grupo y solo Leo continuó con la estirpe original, uniéndose Meta al bajo, Jorge Fuentes a la batería y César de Mosteyrin a la guitarra. Sintetica fue publicado por Everlasting Records en 2008, obteniendo muy buena crítica por parte de público y medios. Canciones, más bien himnos, como “Ha sido divertido” o “Mil espejos” fueron las culpables de que se tuvieran que echar a rodar por toda la geografía para dar múltiples conciertos y participar en festivales.

En julio de 2009 Nudozurdo consiguieron el premio al “Artista Revelación 2008″ en los Premios UFI de la Música Independiente Española. En 2010 y a través de Everlasting Records se reedita el primer disco de la banda, por lo que siguen disfrutando de su buen momento tocando en festivales e incluso saltando el charco para tocar por México.

En febrero de 2011 se publica Tara, Motor, Hembra, también vía su discográfica de cabecera. En este disco ya no participa el batería Jorge Fuentes, Pep Roca sería el productor, como en los anteriores, y la masterización, que también tuvo lugar en el Sterling Sound de Nueva York, corrió a cargo de Greg Calbi. La gira del disco terminó antes de lo previsto por unos problemas de salud de César, que luego acabó abandonando el grupo. El combo queda en trío y se reivindica con un EP de 5 canciones y una serie de conciertos para los que se acompañan de una sección de cuerdas que también dejarían patente su presencia en el disco Acústico, publicado en 2013.

En 2015 ve la luz Rojo es peligro, un disco más alejado del resto en cuanto a calidad y factor sorpresa, solo en algunos temas como “El grito” parecen conseguir respirar entre tanta desidia. En 2017, ya en Mushroom Pillow, su ultimo trabajo, Voyeur Amateur, sirve de obituario para el grupo madrileño. Poco después anuncian su separación.

Pero ahí queda su legado. Un grupo que debió ser más de lo que fue nos dice adiós con unas últimas fechas para recordarnos que estuvieron donde había que estar pero que no se quedaron. Se despiden el 15 de noviembre en Madrid en la sala Ochoymedio. Todo queda dicho.