La cabra tira al monte. Y ya estábamos tardando en tener noticias de Ignacio Garbayo. El de Bilbao es garantía de melodías frescas y letras rabiosamente cotidianas a la par que adictivas de esas con las que uno se siente identificado casi sin querer. Eso lo saben bien los que llevan disfrutando de los himnos power pop facturados por Zodiacs desde 2001, año arriba año abajo.

Pues bien, ahora tenemos la suerte de disfrutarle en toda su esencia con el debut de Garbayo, que responde al nombre de Sonido forestal (Oso Polita, 2018) e incluye 10 canciones que giran en torno a las relaciones, la juventud, la felicidad o al siempre omnipresente desamor.

Dentro de ese último apartado tenemos que meter la anfetamínica “Huye del monstruo”, que nos muestra el lado más gamberro de Ignacio Garbayo y nos invita a corear su estribillo hasta la extenuación. Es una de mis favoritas del disco junto a la explosiva “Nitroglicerina”, la escurridiza “Te dejaré atrás” o ¡Muévete!”, sin duda la más rockera del disco, que es de esas que en directo hacen que todo tu cuerpo vibre al ritmo del bombo y la caja.

El único momento en el que sueltan el pie del acelerador a conciencia es cuando llega “En el bosque”, donde nos encontramos a solas en medio del bosque con el Garbayo más intimista. Aunque, si somos del todo sinceros, también han optado por bajar el pistón para la despedida, con “Soy un cerdo”, toda una declaración de intenciones a la que se coge cariño desde la primera escucha.

Tras la escucha de Sonido forestal podría decir que la pena producida tras la disolución de Zodiacs fue directamente proporcional a la alegría que me ha dado ver que Ignacio Garbayo está en plenas facultados y que ha sido capaz de facturar un disco más que redondo en el que se ven sus influencias de toda la vida y permanece intacto ese descaro que tanto nos gusta.

Cabe señalar que Ignacio Garbayo abandonó su Bilbao natal allá por 2003 para instalarse en Madrid y ahora parece que ha encontrado su lugar en el campo, concretamente en las montañas de Gredos. De ahí el título del disco, la portada y las fotos de la carpeta de la que hemos extraído el flamante vinilo. Por cierto, este primer trabajo en solitario ha sido grabado en Garate Studios (Andoain) y producido por Kaki Arkarazo (Kortatu, Negu Gorriak, etc.) . La afinidad personal y musical fueron claves en la elección de la banda que ha acompañado a Garbayo en la grabación consiguiendo hacer sonar sus canciones mejor que nunca. ‘Sonido Forestal’ será editado este año por el sello Oso Polita.