Sala Clamores, 10/03/2016

En todo momento tenías la sensación de estar entre amigos del jazz. Los seguidores de este género estaban ansiosos de asistir a la presentación del primer EP en solitario de Nora Norman, que supo crear un vínculo entre los músicos y los asistentes a través de sus nuevas canciones y algunas versiones de Amy Winehouse o Stevie Wonder.

El concierto arrancó con una introducción musical al más puro estilo jam session, recordando así los comienzos de esta cantante catalana que tan sólo hace dos años recorría los bares de Malasaña de jam en jam. En esos ambientes fue donde conoció a estos grandes músicos que la acompañan sobre el escenario.

Un aplauso enorme da la bienvenida a Nora Norman, que se mostraba algo nerviosa pero con mucha ilusión por presentar sus nuevas canciones. Como es habitual en ella, antes de saludar al público abrazó a todos sus músicos. Seguidamente, arrancó con “Just” y “Let it go”, dos temas souleros de ritmo lento al más puro estilo Norah Jones que nos dejaron los pelos de punta. Cuando ya estaba algo más tranquila, explicó: “Yo me paso de moñas, pero mi banda, que les veis aquí tranquilitos, son de lo más marchosos”, y subió el ritmo del concierto con un poco de rhythm and blues.

Al oír hablar a Norman entre canciones, sorprende la delicadeza y el cariño con que se dirige al público. Me refiero a comentarios como: “Gracias a mis amigos estoy aquí” o la dedicatoria a sus padres, allí presentes, por su carrera musical: “Estoy como en el salón de mi casa, esta versión es de un vinilo de cuando yo era pequeña, un saludo a mi padres que han venido a verme, gracias a ellos amo la música”.

Momento especial cuando interpretó su canción “Fix it all again”, la canción con la que, como nos contó en una reciente entrevista, pide perdón a una pareja que tuvo. El piano empieza suave. Le sigue la voz llenando toda la sala. El bajo se le une para terminar creando un ambiente íntimo. La voz sube de intensidad recordando a Nina Simone. La guitarra le da el empuje que necesita el ritmo. Y, por último, la batería arranca con un redoble que hace vibrar a los oyentes. Es inevitable que la gente se levante y baile al son de esta canción enorme.