Como si el Beck de Loser se hubiese despertado de una siesta, así empieza este ultimo trabajo del inquieto Will Toledo. Ojo, no confundir con el ¿actor?

Se refugia bajo el nombre de Car Seat Headrest desde 2010, sacando discos autoeditados, maquetas y demos prácticamente desde que se hizo con una guitarra. Pero fue en 2015, coincidiendo con el lanzamiento de Teens of Denials, cuando dio el salto al veterano sello independiente Matador.

En febrero de este año vuelve a estar de actualidad gracias a un disco que es una autentica obra de arte, Twin Fantasy. Agárrense, que vienen curvas.

“My boy” es el primer corte, que nos recuerda al “Just like honey” de los Jesus and Mary Chain, que con la misma línea de bajo va ganando luminosidad en cada compás. Entonces Weezer estalla en tu cabeza donde antes se paseaban los de Glasgow.

Y es que Will tiene un don, hace sonar todo con tanta naturalidad que parece que acaba de componer el tema según lo estas oyendo. Es lo que pasa, por ejemplo, con “Beach Life-in-Death”. Tras su monólogo, te mete un viaje por los 90 con el que consigue reunir todos los sonidos de aquella década en tus oídos.

Y sí, es un gafapasta reprimido al que le ayuda a que su vida sea un folio en blanco en el que plasmar todos sus pensamientos y teorías sobre lo mierda que es todo. “Stop smoking (We love you)” es un alegato a apagar el cigarrillo dicho de la forma más sincera y personal, tanto que la toca con una guitarra sin enchufes para que veas que te lo dice con el corazón.

Parece que Will se relaja con “Sober to death” en cuanto a distorsión, a cambio te ofrece un poco más de entusiasmo. Julian Casablancas también podría ser uno de los fantasmas que le acompañan en éste su último trabajo.

“Nervous Young Inhumans” es otra muestra de la música que ha mamado este muchacho. Otro estilo, mismo lugar, porque con “Bodys” parece que también le gusta coquetear con el baile. Eso sí, el tono de su voz sigue en modo imperturbable.

Mientras tanto, “Cute thing” podría ser el single, un auténtico teaser de todo el disco. Si te gusta esta canción, te gustará todo lo que haga. El de Virginia lleva once discos a la espalda y nueve de ellos los puedes encontrar en su bandcamp, para que te puedas meter una buena sesión y te des cuenta de que la línea que ha seguido desde los inicios ha sido tan recta como un palo selfie.

Y así, “Twin Fantasy” cierra un disco de diez canciones en el que vemos cómo se deshincha un poco en los temas finales. Pero bueno, eso no va a evitar que le veamos cada vez más, porque se está convirtiendo poco a poco en el hijo prodigo del indie. De momento en Mayo estará en el Primavera Sound.