No cabe duda de que la experiencia es siempre un grado. Y ahora que el delivery se ha convertido en el mejor aliado para buena parte del sector HORECA, conviene pararse a analizar proyectos como proyectos como el que en su día lanzaron Andrés Casal y Efrén Álvarez, entonces dos amigos con ganas de emprender y un objetivo claro: ayudarnos a comer bien todos los días sin esfuerzo.

Corría el año 2014 cuando surgió la idea que cambiaría las vidas de estos dos emprendedores que en apenas tres años pasarían de disponer de un humilde local en el barrio madrileño de Prosperidad a satisfacer las necesidades gastronómicas de miles de personas desde una nave de 3.500m². Una trayectoria que ha llevado a un ex concursante de MasterChef y a un ex director financiero a mejorar y perfeccionar todo el proceso hasta conseguir unos resultados que hablan por sí solos, tanto en Madrid como en Barcelona.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de descubrir en primera persona algunas de las elaboraciones que disfrutan miles de personas que, a pesar de no disponer de tiempo libre para cocinar en casa, se preocupan por la comida y han decidido delegar en Wetaca el arduo trabajo de pensar el menú semanal y elaborar unos platos que se mantienen en perfecto estado en el frigorífico durante toda la semana.

A raíz de nuestra experiencia no podemos dejar de recomendar sus arroces, que además de ser raciones abundantes destacan por tener el punto perfecto. Es el caso de “Arroz de calamar y gambón” o el “Arroz con costilla y espárrago”, que no tienen nada que envidiar a los que te puedes encontrar en un restaurante al uso.

También merecen especial atención platos con el pescado como protagonista, algo que habla muy bien del chef Efrén Álvarez y que viene a confirmar que su etapa en el Abac de Jordi Cruz y sus incursiones en el mundo del vacío han servido para algo.  En este sentido nos gustaría destacar dos elaboraciones con corvina que nos han parecido notables: la “Corvina a baja temperatura con pisto siciliano” y la “Corvina en amarillo”, que viene acompañada de un arroz con calabaza y zanahoria que redondea la experiencia.

A grandes rasgos, podemos hablar de platos saludables a los que aplican el sentido y en los que muestran siempre respeto al producto y una alta capacidad a la hora de empatizar con el comensal, que en muchas ocasiones se encuentra en una oficina y elige Wetaca para toda la semana en lugar de salir a comer fuera cada día en busca del clásico “menú del día”.

Platos que, por cierto, vienen acompañados de recomendaciones musicales que puedes usar para amenizar el tiempo que te llevará calentarlos en el microondas. Recuerdo que una de ellas era el “Fast car” de Tracy Chapman.

Además, conviene señalar que el packaging en el que viaja la comida es Plastic Neutral, por lo que el comensal contribuye a que todos podamos disfrutar de un planeta más limpio. Y ésta, por desgracia, es una asignatura pendiente para muchos de los restaurantes que estos días se están lanzando con el envío de comida a domicilio.

El envase de Wetaca de todos los platos que hemos podido probar está hecho de polipropileno o PP5, un material 100% reciclable y, dicho sea de paso, el único recomendado para estar en contacto con alimentos y resistente a altas temperaturas.