Como nos portamos muy bien el año pasado, los Reyes Magos nos trajeron de regalo un concierto de Manel, un conciertazo para ser exactos.

El combo catalán presentaba en Madrid su último trabajo, Per la bona gent, muy bien valorado por crítica y público.

Prácticamente fusilaron todo el disco, dejando que dentro del repertorio asomasen también la cabeza muchos de sus ya himnos conocidos, que fueron coreados por todo el público allí presente.

Canciones como “Teresa Rampell” o “La canço del soldadet” marcaban diferencia respecto a las nuevas, en cuanto a que la gente despegaba y se animaba como si en esos momentos hubiese empezado otra fiesta diferente.

La sala rozaba el lleno, y es que Manel cuenta con un público muy fiel y pocos quisieron perderse la oportunidad de ver al grupo fuera de su hábitat natural.

En la supuesta recta final del show, cierran con “Boy Band”, un temazo que ha calado bien entre el respetable pese a ser una canción que se sale totalmente de las coordenadas sonoras de Manel, y el single que da nombre al último disco, “Per la bona Gent”, con la voz sampleada de María del Mar Bonet, con un público ya totalmente entregado que no iba a firmar tan fácilmente,el final de la cita.

Visto lo visto, los de Barcelona contratacan y sacan su armamento pesado repartido en 2 bises, disparando “Sabotatge”, “Boomerang” y “Benvolgut”. Boom, fin de la guerra.

Alguien echaría de menos algunas canciones míticas de la banda que no sonaron, pero es que ya no hay tiempo para más.

Que vuelvan cuando quieran, con o sin pasaporte. Siempre serán benvinguts.