El que fuera guitarrista de Los Ángeles se lanza en solitario bajo el pseudónimo de El Patriarca, y con ello deja claro desde el primer momento lo que nos vamos a encontrar en estas 6 piezas en las que da rienda suelta a su imaginación.

Lejos quedaron las influencias de la British Invasion y las letras optimistas, aquí descubrimos la versión más descarnada de Agustín, esa que le lleva a indagar en los terrenos de lo experimental (“Recuerdos”) o a fusionar el flamenco más purista  con órganos apocalípticos (“Siempre hay una esperanza”).

El rock, cómo no, también hace acto de presencia en Poemas ocultos. Tampoco pasen por alto los versos dedicados a Jesús Arias, guitarrista y fundador de TNT, en “Amigo de los amigos”, tres minutos de guitarras rabiosas que le sirven para despedirse de su paisano. Y no se queda la cosa ahí, también hay sitio para el jazz (“Jodiendo a los demás”) y la electrónica (“Yo canto con tu voz”), una especie de canción protesta sobre una base de breakbeat que se le puede atragantar a más de uno.

El experimento, que a pesar de reunir estilos tan dispares consigue sonar homogéneo, lo cierra “Hermano Federico”, un sincero homenaje al poeta granadino perteneciente a la Generación del 27.