Cuarto disco de estudio de Ben Kweller, quien con solo 7 años ya se tomaba muy en serio esto del rock and roll, que a los 12 ya había pisado los escenarios de los late nights más populares de Estados Unidos y que a los 16 había conseguido tocar con su banda Radish en el festival de Reading.

“Ben Kweller” es un álbum plagado de bellísimas canciones, a medio camino entre el folk y el power pop, que nadie debería perderse.