El noveno disco de estudio de Buzzcocks tiene un arranque rotundo y prometedor, pero en tan solo unos instantes pierde fuelle. En menos de tres minutos se desvanece la magia y ya no vuelve a aparecer.

En la música del cuarteto de Bolton, sobre todo a partir de A Different Kind of Tenssion, el punk pop sencillo y anfetamínico ha convivido sin demasiados problemas con un post-punk más pesado e industrial. Y, aunque me declaro fan acérrimo de la primera faceta, no seré yo quien le reste méritos a algunos hallazgos de la segunda. En The Way se han decantado claramente por esa segunda vertiente. Lo que ocurre es que hay varias canciones a las que no les sienta nada bien este traje y uno se pregunta si esa pesadez en el tempo es una opción deliberada o tan solo es un signo de agotamiento.

Los cortes se van sucediendo entre bostezos. Algunas buenas melodías quedan sepultadas por ese tono de monotonía general y, para cuando “Chasing Rainbows/Modern Times”, la octava de la lista, trata de reavivar el pulso con algo de velocidad y un riff cosecha del 77, la voz cansada de Pete Shelley lo vuelve a echar todo a perder.

“It´s Not You”, elegida como single de adelanto, no mejora las cosas, aunque ésta es una de las tres o cuatro composiciones del lote que, si hubieran sido atacadas con el brío y la furia de antaño, habrían funcionado a la perfección. De acuerdo, no era razonable esperar de ellos un nuevo Love Bites pero sí al menos un álbum que mantuviera la dignidad, como sus trabajos de 2003 o 2006, o como el que acaban de firmar sus coetáneos Stiff Little Fingers.