Recordando el ya clásico reclamo patatero “cuando haces pop, ya no hay stop” se agolpan en mi cabeza todas las canciones pop del mundo desde  que puse un pie en la tierra.

Hacer un filtrado y quedarme solo con 10 significa  haber tenido un combate a muerte entre cabeza y corazón.

Para que una canción sea pop, exijo que convivan sencillez y complejidad, alegría y nostalgia, baile y reflexión, luminosidad e introspección.