Los garajes no son ni para aparcar coches, ni para empezar empresas de software o equipos electrónicos. Los garajes son los locales perfectos para hacer música ruidosa, sudorosa y bailable.

Aquí va la tercera entrega de los 10 de Mike, con música para gritar, saltar y sudar.

No escuchéis esto en sitios con techos bajos y subid el volumen hasta que revienten los cristales. ¡Que solo queden vivos los altavoces!